Lo que no se ve… también cuesta
– Esther, hace tiempo que quiero hablarte a solas, me dijo. Era una amiga de mi madre, 88 años. Nos encontramos por la calle y paramos a hablar. –He visto un marco muy bonito y quería regalárselo a tu madre con una foto suya. ¿Tú podrías buscarme una donde esté de cuerpo entero? En cuestión […]
Lo que no se ve… también cuesta Leer más »









