Materias primas, personal y suministros
Son las 3 partidas más comentadas cuando se habla del alza de los costes de producción en una industria alimentaria.
Sí, son partidas importantes, pero no bastan para explicar por qué el margen de la pyme alimentaria ha ido disminuyendo en los últimos años.
La realidad es que en industria alimentaria hay otros muchos costes que normalmente pasan desapercibidos.
Veamos los más notables:
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Los costes de producción derivados de errores de fabricación
- Devoluciones: no solo cuestan el producto devuelto; también el espacio en cámara, la posible destrucción, la gestión administrativa y, en ocasiones, el reprocesado.
- Reprocesados: consumen envases, mano de obra, energía, tiempo y capacidad productiva que debería dedicarse a producir bien a la primera.
- Quejas de cliente: implican descuentos, acciones correctivas y desgaste comercial.
- Entregas fuera de plazo: pueden provocar penalizaciones e incluso la pérdida de clientes.
- Errores de trazabilidad: pueden derivar en inmovilización o destrucción de mercancía
- Fallos de seguridad alimentaria: obligan a destruir producto, reprocesar, reforzar limpiezas, atender reclamaciones y exponerse a sanciones sanitarias
- Roturas de stock: alteran la planificación, generan urgencias y dañan el nivel de servicio.
- Horas extra convertidas en rutina: elevan el coste laboral
La suma de todos estos fallos puede tener un impacto muy serio en la cuenta de resultados, pueden significar entre 3-20 % de la facturación.
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Los costes de calidad y cumplimiento normativo sanitario
En la industria alimentaria, producir no es solo fabricar: también es garantizar seguridad alimentaria, trazabilidad, cumplimiento legal y conformidad con los requisitos del cliente.
Eso significa asumir costes vinculados a:
- requisitos sanitarios cada vez más exigentes,
- certificaciones como IFS, BRCGS, FSSC 22000 o SQF,
- exigencias de la gran distribución ( Carrefour, E.Leclerc, Sonae)
- requisitos de marcas privadas (Kraft, McDonalds..)
- sellos de calidad diferenciada ( DOP, IGP, ETG)
- sellos privados ( ecológico, vegano, bienestar animal, MSC)
- sellos autonómicos ( Galicia Calidad, Tierra de Sabor..)
Cuando la empresa no está bien asesorada, ese coste se dispara todavía más
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Coste de rotación de personal
Cada salida de personal obliga a volver a empezar:
- hay que formar,
- hay que supervisar más,
- aumentan los errores por desconocimiento,
- y cae la productividad durante semanas o meses.
Un caso real: cómo una pyme alimentaria redujo drásticamente los costes de producción
Una pyme alimentaria en la que intervine decidió reducir los costes de producción por la vía más sensata: poner orden en la fábrica, sin ampliar plantilla, sin comprar más maquinaria, sin alargar la jornada y sin recurrir de entrada a soluciones complejas asociadas a la IA
Costes de producción eliminados
- 100% de entregas en plazo gracias a la optimización de procesos y a la implantación de un sistema de planificación de la producción.
- Se evitó la contratación de una persona adicional al mejorar la productividad y la eficiencia operativa
- Ahorro de 14 horas extra al mes al reducir en más de una hora uno de los procesos de fabricación.
- Reducción casi total del desperdicio en producciones de mayor volumen gracias a reorganizar el trabajo y de implantar un sistema de conteo efectivo
- Reducción del 30% en el consumo de la materia prima más cara en otro de los procesos
- Reestructuración completa de un proceso que supuso un ahorro de 72 horas/mes
- Incorporación del tratamiento sanitario adecuado dentro de la nueva operativa.
- Resolución de un incumplimiento sanitario enquistado durante meses que iba camino de derivar en sanción sanitaria
La conclusión:
El margen muchas veces se recupera reorganizando la fábrica, los procesos y las personas, con profesionales que conocen bien el sector de cómo fabricar alimentos seguros de manera rentable.

