EJEMPLO DE CÓMO LOS AHORROS DE UNA FÁBRICA ALIMENTARIA EMPIEZAN ANTES DE PRODUCIR

asesoramiento y ahorro

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Una fábrica alimentaria puede empezar a perder dinero antes de fabricar su primera unidad.

No por falta de ventas.
Ni por una mala productividad.

Sino por decisiones tomadas durante su puesta en marcha.

El arranque de una industria alimentaria es un ejemplo paradigmático de hasta qué punto conocer el sector, sus peculiaridades y su normativa puede marcar la diferencia,
especialmente cuando se elaboran alimentos de origen animal o productos compuestos.

Instalaciones, layout, equipos, procesos, flujos, registro sanitario… Todo debe encajar con la actividad que realmente se quiere desarrollar, pero también con lo que la empresa puede necesitar mañana.

Recuerdo el caso de un empresario que decidió dar el salto a la fabricación.

El proyecto tenía cierta complejidad: productos cárnicos y productos compuestos y, además, su actividad se movía en distintos eslabones de la cadena: industria, hostelería, comercio mayorista y logística.

Una de las primeras decisiones fue determinar qué autorización sanitaria solicitar.

Había una opción más sencilla, pero habría limitado las posibilidades futuras del negocio. Optamos por una alternativa que proporcionaba mayor flexibilidad operativa.

Como suele ocurrir hubo discrepancias con la inspección. Se argumentaron técnicamente y se cerraron sin demoras y conseguimos, además, evitar determinadas actuaciones que se requerían pero que no resultaban necesarias.

Resultado: inspección inicial de la fábrica superada a la primera y registro sanitario nacional obtenido en menos de mes y medio, con julio de por medio.

He conocido empresas a las que este proceso les llevó muchos meses e incluso años, tratando de corregir deficiencias detectadas durante la inspección.

Por eso, para mí, lo relevante de aquel proyecto no fue únicamente la rapidez.

Fue evitar inversiones innecesarias, retrasos y decisiones que podían condicionar durante años la actividad de la empresa.

Porque algunos errores del arranque se ven inmediatamente.

Otros aparecen meses después, cuando corregirlos ya resulta mucho más difícil y caro.

La eficiencia de una fábrica no empieza cuando arranca la producción. Empieza cuando empiezas a tomar decisiones sobre cómo será esa fábrica.

¿En vuestra experiencia, qué decisión tomada durante el arranque de una instalación ha resultado después más difícil, o más cara,  de corregir?

Si estás pensando en poner en marcha una fábrica u obrador, o ampliar una instalación alimentaria existente, puedo ayudarte a revisar el proyecto antes de tomar decisiones clave para el negocio.

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Esther Vazquez | Interim Manager Consultoría Alimentaria
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