Hace unos 30 años, la palabra “auditoría” sonaba, sobre todo, a auditoría de cuentas. El foco era financiero: números, balances, cierres.
Después, muchas empresas en España empezaron a familiarizarse con las auditorías de calidad basadas en la ISO 9001. El foco eran los procesos, registros, procedimientos, mejora continua
Pero si hay un tipo de auditoría que hoy marca el pulso de gran parte del sector alimentario, esa es la auditoría sanitaria. Mejor dicho, las auditorías sanitarias, en plural, porque existen varios tipos. Y aquí empieza un baile de conceptos que es necesario tener claros.
Ete es el objetivo del artículo de hoy.
Auditoría de Calidad no es Auditoría Sanitaria (y viceversa)
- Una auditoría de calidad ISO 9001 evalúa una organización en base a los requisitos de la norma ISO 9001.
- Una auditoría sanitaria se centra en la seguridad alimentaria, tanto en los requisitos legales de obligado cumplimiento, como en requisitos de seguridad alimentaria voluntarios de normas tales como IFS, BRCGS, FSSC 22000 o pliegos de calidad privados.
En muchas organizaciones alimentarias se habla de “auditoría de calidad” queriendo decir “calidad alimentaria” (IFS/BRCGS/APPCC), aunque no tenga relación con ISO 9001. Este matiz, que parece semántico, en la práctica cambia mucho la auditoría.
Otro punto importante: el término “sanitario” no se limita al sector “alimentación”, también se usa en sectores vinculados a salud e higiene.
En este artículo me referiré en todo momento a las auditorías sanitarias que se realizan en la industria alimentaria o compañías alimentarias.
Hechas las aclaraciones, vamos a lo esencial: qué es una auditoría sanitaria, para qué sirve y cómo afrontarla con cabeza.
Qué es una auditoría sanitaria
Una auditoría sanitaria es una actividad sistemática, independiente y documentada que busca obtener evidencias para determinar si tu sistema de seguridad alimentaria funciona de verdad.
- Sistemática: no mira “un detalle suelto”, sino el conjunto del sistema (procesos, controles, registros, instalaciones, comportamiento).
- Independiente: el auditor debe ser imparcial; no puede auditar “su propio trabajo” o su propia área.
- Documentada: todo queda registrado en informes con conformidades y desviaciones/no conformidades.
Tipos de auditorías sanitarias
- A) Una manera útil de clasificarlas es por el resultado que buscas:
A.1) Auditoría de certificación
Su objetivo es obtener una certificación o el derecho a usar un sello reconocido (por ejemplo IFS o BRCGS, sello ecológico, sello de una DOP..).
A.2) Auditoría interna
El objetivo es comprobar el estado real de cumplimiento y detectar fallos antes de que te los detecten “desde fuera”. No se obtiene una certificación externa.
Para comprender bien la diferencia entre una y otra te dejo una analogía sencilla:
Llevar el coche al taller para una revisión sería someterse a una auditoría interna.
Pasar la ITV sería someterse a una auditoría de certificación.
- B) Otra manera de clasificarlas es en base a quién la hace y para qué
B.1. Auditorías sanitarias oficiales (inspecciones sanitarias)
Las realiza la autoridad competente para verificar cumplimiento legal. Son obligatorias, cumplen con un requisito legal.
B.2. Auditorías de certificación (IFS, BRCGS, ISO 22000, etc.)
Suelen estar impulsadas por mercado y clientes: “si quieres jugar en esta liga, necesitas esta certificación.
- Auditorías a proveedores (cliente/distribución)
Si quieres ser proveedor de determinados clientes (marcas privadas, distribución, etc.), tendrás que superar auditorías para convertirte en proveedor homologado.
B.4 Auditorías para exportación
Si exportas, algunos países exigen auditorías sanitarias específicas para asegurar que cumples sus requisitos sanitarios de su país.
¿Pasar una auditoría garantiza seguridad alimentaria?
No. Y esta es una verdad incómoda.
Una auditoría es una instantánea: el auditor ve lo que ocurre durante 1–3 días, revisa evidencias, entrevista, observa prácticas. Pero la realidad de una planta es una película, no una foto.
Cómo prepararse para una auditoría sanitaria sin entrar en pánico
Aquí el error típico es pensar que “prepararse” equivale a “rellenar documentos”. Y no.
La preparación empieza y acaba con la implantación real del sistema de seguridad alimentaria lo cual puede suponer:
- inversión (la necesaria),
- cambios operativos,
- formación y compromiso del equipo,
- y, muy importante, definir bien el alcance (qué productos, líneas, centros, actividades entran) en caso de estar buscando una certificación de alguna norma de gestión de calidad alimentaria como IFS, BRCGS, FSSC 22000 o similares.
También, en caso de que busques una certificación, conviene conocer todo lo que ello implica a mayores de la implantación inicial:
- renovaciones periódicas
- costes
- auditorías no anunciadas,
- plazos para corregir no conformidades,
- inversión de tiempo
¿Cómo pasar con éxito una auditoría sanitaria?
La diferencia no es el manual sino la cultura de seguridad alimentaria que emane desde la propia dirección de la empresa hasta el operario de primera línea. Contando con esto la empresa tiene mucho camino andado.
Aun así, muchas veces las organizaciones alimentarias agradecen apoyo externo: alguien que aterrice el sistema en planta, lo simplifique y lo deje mantenible, con trazabilidad y APPCC “a prueba de realidad” y una correcta interpretación de los requisitos que exija la norma o el cliente.
Y recuerda: el objetivo final no debe ser “pasar la auditoría”.
El objetivo final debe ser cumplir todo el año con la seguridad alimentaria, y que la auditoría sea solo una consecuencia natural.
Tanto si te sientes inseguro con tu sistema de seguridad alimentaria, y ello te provoca estrés ante la visita de los inspectores de sanidad, como si necesitas implantar unos requisitos de seguridad alimentaria adicionales exigidos por un cliente te puedo ayudar de diferentes maneras:
👉 asumiendo la responsabilidad completa de la implantación de principio a fin hasta obtener el certificado en tu empresa con tu equipo. Es la opción ideal cuando no cuentas con personal cualificado dentro de la empresa o si quieres ir más rápido
👉 asesorando y haciendo seguimiento. Es la opción ideal si cuentas con personal propio cualificado y no te urge mucho la certificación.
Más de 27 años contribuyendo a que los propietarios de empresas de alimentación se sientan satisfechos de haber conseguido la ansiada certificación de calidad alimentaria, la necesaria mejora productiva, la rentabilidad deseada y la tranquilidad que llevaba buscando hace años.
Lo hago trabajando de manera temporal como uno más dentro de tu empresa para que los cambios perduran y la empresa funcione sin que estés todo el tiempo encima.
Trabajo como interim manager dentro de tu empresa.
¿Te atreves a conseguirlo?
Contáctame por Linkedin o bien por teléfono o whatsapp en el 690 63 25 20

